1
Citar a las personas que tienen relación directa con la implementación.
El/la facilitador/a de la sesión debe conocer la definición de cada una de las dimensiones que se abordarán. Esta información se encuentra en https://www.lipuc.cl/publicaciones/gestionar-el-aprendizaje-el-valor-de-la-innovacin-como-proceso-y-resultado
2
Prepara un taco de notas adhesivas, un plumón para cada participante y el lienzo.
3
Primero, el/la facilitador(a) debe explicar a los participantes qué significa cada una de las dimensiones. A continuación, debe pedir a cada persona que reflexione de forma individual sobre sus principales aprendizajes en cada dimensión y sobre las dudas o preguntas que le han surgido en relación con ellas.
4
Luego, se invita a una persona a compartir una de sus reflexiones y, a partir de ello, se abre la conversación al resto de los participantes para conocer si están de acuerdo con lo planteado, si han tenido experiencias similares o si quieren complementar con nuevos puntos de vista.
5
Luego, se invita a un nuevo participante a compartir sus reflexiones sobre otra dimensión o tema, y se repite esta metodología con distintas personas hasta abordar todas las dimensiones inicialmente planteadas.
6
Al cierre de la sesión, los participantes deben analizar si algunas de las reflexiones realizadas implican ajustes en el pilotaje y acordar en conjunto las medidas que se puedan implementar.
8
Dado que la herramienta se aplica mensualmente, la sesión siguiente debe comenzar revisando si es posible responder las preguntas que surgieron en el encuentro anterior.
Notas adhesivas
Plumones
InnovaFOSIS surgió como un programa de innovación abierta que impulsaba pilotos con distintos actores para enfrentar problemas de pobreza, pero muchos de los aprendizajes quedaban dispersos en informes, reuniones y experiencias aisladas. Había una necesidad clara de ordenar esa información, convertir la experimentación en conocimiento útil para el Estado y fortalecer la capacidad institucional de “aprender haciendo”, no solo de ejecutar proyectos.
En alianza con el Fondo de Solidaridad e Innovación Social (FOSIS), el LIP UC desarrolló una metodología de gestión del aprendizaje que acompañó el ciclo de InnovaFOSIS, transformando cada piloto en una oportunidad para documentar, compartir y revisar lo aprendido. Esta metodología combinó espacios estructurados de reflexión con equipos, un lenguaje común sobre el pilotaje y mecanismos de registro que permitieron que los aprendizajes pudieran ser reutilizados en nuevas versiones del programa y en otras políticas públicas.
Con InnovaFOSIS comprobamos que el aprendizaje puede y debe ser entendido como un resultado en sí mismo, no solo como un medio para llegar a un producto o servicio. La metodología permitió visibilizar cómo los errores, ajustes y aciertos del pilotaje se convierten en conocimiento público compartido, fortalecer las redes entre sociedad civil, academia y sector público, y dejar instaladas capacidades para que las instituciones sigan reflexionando y mejorando sus programas más allá de un proyecto específico.
InnovaFOSIS surgió como un programa de innovación abierta que impulsaba pilotos con distintos actores para enfrentar problemas de pobreza, pero muchos de los aprendizajes quedaban dispersos en informes, reuniones y experiencias aisladas. Había una necesidad clara de ordenar esa información, convertir la experimentación en conocimiento útil para el Estado y fortalecer la capacidad institucional de “aprender haciendo”, no solo de ejecutar proyectos.
En alianza con el Fondo de Solidaridad e Innovación Social (FOSIS), el LIP UC desarrolló una metodología de gestión del aprendizaje que acompañó el ciclo de InnovaFOSIS, transformando cada piloto en una oportunidad para documentar, compartir y revisar lo aprendido. Esta metodología combinó espacios estructurados de reflexión con equipos, un lenguaje común sobre el pilotaje y mecanismos de registro que permitieron que los aprendizajes pudieran ser reutilizados en nuevas versiones del programa y en otras políticas públicas.
Con InnovaFOSIS comprobamos que el aprendizaje puede y debe ser entendido como un resultado en sí mismo, no solo como un medio para llegar a un producto o servicio. La metodología permitió visibilizar cómo los errores, ajustes y aciertos del pilotaje se convierten en conocimiento público compartido, fortalecer las redes entre sociedad civil, academia y sector público, y dejar instaladas capacidades para que las instituciones sigan reflexionando y mejorando sus programas más allá de un proyecto específico.